A mis nietos y nietas


Si a vuestro paso habéis dejado caer alguna
espina, regresad, arrancadla y en su lugar sembrad
una rosa.

Vuestra abuela que os quiere tanto...


miércoles, 29 de marzo de 2017

¡Adelante siempre, mis queridos nietos!

Mis queridos nietos, más allá del móvil, de los juegos de ordenador, más allá de las películas, chat y Redes sociales, hay infinidad de cosas que aprender. Sabéis de sobra cuánto me gata la fotografía, pues, bien ahora estoy empeñada en hacer tratamientos para  lograr nuevas creaciones con  ellas. Os invito a que las veáis y más aún para que os intereséis en posibilidades que  os sirvan de herramientas de trabajo en un futuro que ya está aquí.

Animaos os lindos y a ver si me sorprendéis con algo. Muchos besos

                                      
                                                           Mi pueblo, Villa del Río


Mi Parroquia del pueblo


¡Nuestra parcela!

¿A qué os gustan? Mi trabajito me ha costado pero la vida es progreso. Detenerse es ir para atrás. 
¡Siempre, siempre adelante, mis preciosos nietos!

viernes, 17 de febrero de 2017

Cumpleaños de mi nieta Isabel


Un beso y una rosa
para mi nieta preciosa,
un beso y una estrella
para mi nieta  bella.

Un beso de azúcar y miel
para mi nieta Isabel,
un beso de mar y cielo
para mi nieta  que tanto quiero
un abrazo de inmenso amor
para mi sirenita de sueños,
de alegría, de bondad,
para mi niña preciosa
que diecisiete añitos cumple ya.

Flamenca desde chiquita
¡Qué guapa te veo, linda!
con tu traje de flamenca,
con esa flor en tu cabeza
y tu sonrisa de cielo eterna,
la más valiosa perla.




lunes, 13 de febrero de 2017

Día de los enamorados para mis nietos


Mis queridos nietos: al día de mañana, día 14 de febrero, le llaman Día de los enamorados. Yo quiero deciros que el amor, cuando es de verdad, no tiene día. El verdadero amor es como una delicada flor que hay que cultivar, regar, abonar... El verdadero amor, perdona, tolera, comprende, comparte, escucha... Dos personas que se aman, aún caminando en la misma dirección, no pueden, ni deben ver con los mismos ojos, porque en ese caso uno de los dos  se quedaría ciego.
Y, en fin, como vosotros sois, mis grandes amores, os he hecho un sencillo video. Os quiero, y eso  es lo mejor del mundo porque es un cariño sin intereses, sin exigencias... es amor.



lunes, 30 de enero de 2017

Día de la Paz

Mis queridos nietos y nietas, con pocas palabras os contesto a vuestras preguntas, y hoy, día de la Paz, no quiero de escribiros algo, muy poquito, pero no lo olvidéis:

Abuela, dime, ¿qué es la paz?
¿Se compra, se vende, se puede regalar?
No, mi niño, la paz es mucho más.
No se compra ni se vende, 
pero sí se puede regalar
viviendo con amor, mucho amor, 
respeto y tolerancia y solidaridad.
Palabras que os hablan, no solo de   vosotros,

sino también, y muchos de los demás.    
Solidaridad,amor, justicia, libertad...
todo eso mucho más es la paz.

Os quiero mucho. abuela.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Otro cuento de Navidad para mis nietos

Mis queridos nietos y nietas: como todos  hemos puesto y con gran ilusión el árbol de Navidad, os he escrito una leyenda, un cuento  referido al arbolito y para que penséis especialmente en estos días, qué cosas son importantes y trascendentes y las vayáis  cosechando a lo largo de la vida.

LEYENDA DE ÁRBOL DE NAVIDAD
En un pueblecito lejano vivía un hombre mago que ayudaba, con su magia, a resolver los problemas de sus vecinos. Un día les dijo: he sembrado un arbolito en el jardín para que  crezca y luzca en la navidad pero precisa para crecer que lo reguéis con vuestros deseos. puede que algún día sus frutos sean vuestros deseos hechos realidad.
A partir de aquel día, la gente acudía al jardín y colocándose al lado del arbolito formulaban su deseo:  
Preciso dinero para ser feliz adquiriendo las cosas que deseo –dijo un hombre.
Preciso poder para tener a mis vecinos doblegados que no hay quién los gobierne. –dijo el alcalde.
 Preciso campanas potentes para que esta gente vaya a Misa- dijo el cura.
Preciso mejores libros, materiales para que aprendan mis alumnos –dijo un maestro.
 Preciso premios  para que me lean y ser famoso –dijo el poeta.
 Preciso belleza para no tener que envidiar a ninguna mujer –dijo una mujer.
 Preciso más farmacias y recetas para que la gente se olviden un poco de mi –dijo el médico.
 Preciso que mis padres me dejen más libre para ser feliz –dijo un joven.
Así fue pasando el tiempo  y, no obstante la riega de deseos, el arbolito no crecía. La gente empezó a clamar:
-El sabio nos ha engañado.
Pero el  sabio, los reunió ante el arbolito y dijo:
 Todavía faltan los deseos de un niño y de un anciano. Veamos qué desean.
-Yo quiero jugar –dijo el niño.
-Yo quiero  que no me falte el pan –dijo el anciano.
En unos instantes,  y ante la expresión de deseos del niño y del anciano, el arbolito empezó a crecer.
-Cómo es esto? –se preguntaba la gente.
-Muy sencillo -contestó el anciano-. Vuestros deseos solo eran  expresión de vanidad, poder. El niño y el anciano han pedido justo lo que precisan  sin más ambición.
Y el árbol, cada 

sábado, 17 de diciembre de 2016

Cuento de Navidad para mis nietos

Mis queridos nietos y nietas: Como ya todos  sois mayorcitos, os traigo un  cuento  que os va a gustar y del que debéis aprender valores como respeto  y cariño a los mayores, cariño también a los animales, y muchas cosas más. Así que leed, disfrutad y aprended- Os quiero mucho.

Felicitación de mi preciosa Amalia  cuando era muy chiquita

LEYENDA DE LA MULITA Y EL BUEY
Un hombre que en el campo trabajaba  con  una mula y un buey se ayudaba  pero los dos animales, ancianitos ya estaban   y las patas se le doblaban  a cada paso que daban. Un día el hombre entró en la cuadra y a   los dos le habló: ¡Lo siento, amiguitos!  No me servís ya para trabajar,  tendré que llevaros al matadero y algo por vosotros me darán.  No tengo medios para viejecitos alimentar.
  Al ser de día, en la cuadra entró   y antes de salir, de nuevo les habló: queridos animalitos: os debo mucho y lo  tengo que reconocer, cada día me habéis ayudado  en mi duro quehacer.   Podréis por ello  comprender  qué difícil me resulta   esta decisión  pero no me queda otra y también sabéis que mal anda mi corazón. No puedo trabajar solo y por eso  quiero, necesito, otra solución,
  Y dicho esto, a la mula y al buey en un carrito cargó  y pasito a pasito  a las cercanías de un pueblo llegó   y sentándose en una piedra, se hizo esta reflexión: ¿Dos animales tan viejos quién me va a comprar? No sirven ni para carne, ni para trabajar.  Será mejor que los deje en libertad  y que hagan lo que puedan que Dios les ayudará.
  Y bajándolos del carro de ellos se despidió: ¡ea, aquí termina nuestra aventura! Tenéis plena libertad que habéis trabajado mucho  y de ella debéis disfrutar.   ¡Adiós, queridos amigos!  Os deseo encontréis algo de felicidad.
  Y anochecía, cuando el hombre se alejaba   y los dos animalitos uno a otro se miraban. Al fin la mulita habló. ¿Y qué podemos hacer? Para nada servimos ya.  Tendremos que caminar  y buscar un refugio  donde la noche pasar. Sí, sí, qué frío hace en este   lugar!  Pero, ¡qué cansado estoy! / Muy lejos no podré llegar. ¡Ánimo, amigo! Despacito vamos a caminar y seguro que encontramos  dónde la noche pasar.
 Mal andaban los dos   cuando, con la luna llena  divisaron un portal.  Era un abandonado cobertizo   con paja  y poco más.
  ¡Vaya! ¡No está mal este lugar  -dijo la mulita-,  los dos juntitos nos daremos calor y  ya buscaremos mejor sitio  cuando salga el sol. ¡Vale, vale,  no está mal!, me muero de sueño  y mis patas no pueden más.
  Y acurrucados y adormilados estaban  cuando oyeron que un murmullo de pasos se acercaba.  Con las orejas tiesas  en alarma estaban  cuando vieron llegar  a un matrimonio que en borriquilla montaban  y que despacito entre ellos hablaban.
ÉL: ¿Qué te parece, María, este lugar?
ELLA: ¡No está mal, José! En esta pajita nuestro niño nacerá Y estos dos animalitos / con su aliento calentarán.
MULITA: (Habla en voz baja al buey) ¿Has oído, hermano, lo que he oído yo?
 BUEY: ¡Sí, sí! Creo que he oído bien / Que un niño nacerá / y que tú y yo con nuestro aliento / vamos a calentar.
  Y nació Jesús, nuestro Salvador.  La mulita y el buey su aliento dieron   y el portal se iluminó con estrellas caídas del cielo.   Ángeles, pastores y Magos al Niño regalaron   y la mulita y el buey, para siempre en el portal   con Jesús, María y José   para siempre se quedaron.
Y todos cantaron En el portal de Belén / ha nacido el Salvador / ha nacido nuestro rey / lo calientan con su aliento / la mulita y el buey / ¡Ande, ande, ande, ande, / la marimorena / ande ande, ande que es la Noche Buena.

Noche  de saber
noche de cantar
que   para ayudar a los demás
no existe la edad.